Detestás esas veces en las que ya no sabés hacia donde mirar, si hacia delante o hacia atrás. Veces en las que ya no sabés en quién confiar, ni siquiera te sentís capaz de confiar y creer en vos misma. La gente te suele fallar demasiado en muchas ocasiones, y vos solo te preguntás: ¿qué hice yo para merecer toda esta basura? Y claro, no conseguís ninguna clase de respuesta, aunque mires hacia todos los lados esperando a que alguien te responda.
A veces solo buscás un hombro en el cual poder llorar, otras, tan solo un abrazo que te den fuerzas, que te demuestren que, todavía, sos importantes para alguien. A veces tan solo querés que te entiendan y, que en vez de que te juzguen, te conozcan.
Otras veces buscás una mirada, unos ojos, unos brazos o una sonrisa que te transmitan tranquilidad, que te arropen de mucho, mucho cariño y te digan que todo va a estar bien. Intentás buscar respuestas en los demás, pero te complicás demasiado al querer encontrarlas cuando en realidad la tenés delante de vos misma. Solo querés que te entiendan, que te quieran, que se preocupen por vos. Querés amor, cariño, ternura, amistad, simpatía, sinceridad, comprensión.
Querés demasiadas cosas, de las que a lo mejor, luego solo conseguirás, con algo de suerte, unas cuantas. Pero ahora, si te parás a pensar detenidamente de todas las cosas que querés... ¿ vos estás dándole al resto lo mismo? Es decir, ¿damos a la gente lo que esperamos recibir? ¿O tan solo nosotros esperamos recibir sin dar algo a cambio? Y es que hay que dar lo que recibimos de la gente que nos da, SABER APRECIAR a la gente que se lo merece, dar amor, cariño, otorgar nuestra amistad a quien REALMENTE SE LO MERECE, y no a cualquier extraño. Debés mirar hacia los lados y apoyarte en quien esté ahí tendiéndote la mano, mirar hacia delante y mirarle a los ojos a la gente que te mira, y pocas veces debés mirar hacia atrás, y si mirás, que sea para despedirte de la gente que perdiste a mitad del camino, y por ninguna razón sentirte culpable de eso, ya que ellos fueron lo que decidieron irse. Ser fuerte y luchar por tus sueños, por lo que querés, porque nada en esta vida es regalado (?) Y si querés cruzar la linea de meta primero debés llegar al final, y para esto, tenés que seguir tu camino, ese que vas recorriendo. Ir construyendo, pero andar poco a poco, sin prisa pero tampoco sin pausa, y sobre todo, creer que sos capaz de llegar hasta donde te hayas propuesto llegar. No dejes que nadie ni nada te ponga un limite, el limite lo tenés que poner vos.
Vivir la vida, intentar disfrutar de cada momento, de cada persona, de cada sensación, de cada experiencia, y no olvidar nunca de que, "querer es poder".
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